Es normal tener dificultades para dormir durante el tratamiento para el cáncer o en el primer año después de finalizar el tratamiento. Estos problemas de sueño pueden ocurrir por muchas razones, tales como:
Efectos secundarios de los medicamentos
Cambios hormonales causados por la terapia hormonal
Síntomas del cáncer, como el dolor
Hábitos o rutinas diarias
Estrés o ansiedad
Los problemas de sueño pueden incluir:
Dificultad para conciliar o mantener el sueño (esto se llama insomnio)
Dormir demasiado pero aún sentirse cansada
Sentirse cansada o con poca energía durante el día
Dormir mal puede afectar tanto su salud física como mental, por eso es muy importante descansar bien. Si tiene problemas serios de sueño que afectan su vida diaria, es importante que hable con su doctor.
Consejos para mejorar el sueño
Trate los siguientes consejos para ayudarle a dormir mejor:
Apague la televisión y otros dispositivos electrónicos (celular, tableta, computador) por lo menos de 30 a 60 minutos antes de acostarte. La luz de las pantallas puede dificultar que su cerebro se relaje para dormir.
Establezca una rutina relajante antes de dormir, como leer, escuchar música tranquila, meditar, hacer ejercicios de respiración profunda o tomar un baño tibio.
Trate de acostarse a la misma hora todas las noches para ayudar a su cuerpo a establecer una rutina.
Acuéstese solo cuando tenga sueño. Si no puede dormir, levántese y realice una actividad tranquila. Vuelva a la cama cuando empiece a sentir sueño.
Mantenga el ambiete de su habitación tranquilo y cómodo. Mantenga la habitación oscura, silenciosa y a una temperatura agradable.
Mantenga su ropa de cama limpia y cómoda. Use almohadas y cobijas que la hagan sentir lo más cómoda posible.
Use ropa holgada y cómoda. Una piyama suave y fresca puede ayudarle a relajarse y a dormir mejor.
Considere tomar un suplemento natural de venta libre, como la melatonina, una hora antes de dormir. Consulte primero con con su doctor para asegurarse de que está bien tomarlo.
Hable con su doctor para saber si alguno de sus medicamentos está afectando su sueño. Su doctor podría ajustar la dosis o sugerirle un suplemento para dormir que sea seguro.
Evite comidas pesadas o beber muchos líquidos justo antes de dormir para prevenir molestias y evitar tener que levantarse al baño durante la noche.
Evite el tabaco, la nicotina y el alcohol, especialmente cerca de la hora de dormir. Estas sustancias pueden dificultar que pueda dormirse y mantener el sueño. Para dormir mejor y cuidar su salud, es mejor limitar el consumo de estas sustancias o evitarlas por completo.
Limite las siestas durante el día para que tenga más sueño a la hora de acostarse.
Manténgase activa durante el día, especialmente por la mañana o temprano en la tarde. Evite hacer ejercicio cerca de la hora de dormir, ya que esto le puede dificultar el quedarse dormida.
Reciba luz solar temprano por la mañana. Trate pasar tiempo al aire libre en la luz del día por la mañana para ayudar a regular su ciclo de sueño y despertar. Proteja su piel del sol.
Hable con su doctor sobre los problemas que interfieren con su sueño. Recibir tratamiento para problemas como el dolor u otros efectos secundarios como problemas urinarios o diarrea puede ayudarle a dormir mejor.
Trate técnicas de relajación o terapia de conversación, como la Terapia Cognitivo Conductual (TCC), para ayudarle a manejar el estrés y los pensamientos negativos que interfieren con el sueño.
Evite la cafeína (café, té, soda) por la tarde y la noche.
Guarde el reloj despertador para no sentir la tentación de mirar la hora si se despierta durante la noche.
Reciba un masaje en la espalda o los pies. Un masaje suave en la espalda o los pies por parte de su pareja, familiar o persona que la cuida, antes de dormir puede ayudarle a relajarse y prepararse para dormir.
Tome una bebida tibia y calmante como leche caliente o té de manzanilla antes de acostarse.
Fuentes:
American Cancer Society, 2024. Sleep Problems.
National Cancer Institute, 2021. Sleep Problems in People with Cancer.