Su sistema inmune ataca cualquier cosa en su cuerpo que reconozca como extraño – como un microbio invasor, el polen de las plantas o productos químicos. Este proceso se llama inflamación.

La inflamación ocurre cada vez que nuestro cuerpo intenta atacar a estos invasores y protegen nuestra salud.

Pero a veces la inflamación persiste aun cuando ya no estamos amenazados por un invasor extraño. Ahí es cuando la inflamación puede convertirse en nuestro enemigo. Muchas de las enfermedades mayores que nos aquejan – como el cáncer, las enfermedades del corazón, la diabetes, la artritis, la depresión y la enfermedad de Alzheimer – han sido relacionadas con la inflamación crónica.

Unas de las herramientas más poderosas para combatir la inflamación no vienen de la farmacia, sino del supermercado. “Muchos estudios experimentales han demostrado que los componentes de alimentos o bebidas pueden tener efectos antiinflamatorios”, dice el Dr. Frank Hu, profesor de nutrición y epidemiología en el Departamento de Nutrición de la Escuela de Salud Pública de Harvard.

Si escogemos los alimentos adecuados, podemos reducir nuestro riesgo de enfermedad. De igual manera si elegimos los alimentos equivocados, podríamos acelerar el proceso inflamatorio.

Alimentos que provocan la inflamación:

Trate de evitar o limitar lo más posible estos alimentos:

No es sorpresa que los mismos alimentos que contribuyen a la inflamación generalmente se consideran malos para nuestra salud, incluyendo las sodas y los carbohidratos refinados, como también la carne roja y las carnes procesadas. Los alimentos no saludables también contribuyen al aumento de peso, el cual es un factor de riesgo para la inflamación.

Alimentos que combaten la inflamación:

Algunos alimentos tienen propiedades antiinflamatorias que pueden reducir el riesgo de cáncer, según un estudio reciente realizado por la Dra. Amelie G. Ramirez y colegas ver https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6110085/. La dieta antiinflamatoria básica incluye el consumo regular de diferentes especias y hierbas, y aumentar el consumo de pescado de mar, los crucíferos, los vegetales y frutas de diferentes colores, el aceite de oliva y el té verde y negro.

Especias: Canela, jengibre, cúrcuma, comino negro

Hierbas: Cebollín, ajo, cebolla, clavos, romero, pimienta negra, chiles, orégano, tomillo, limoncillo (limonaria o té de limón)

Pescado grasoso: Salmón, bacalao, caballeta/macarela (mackerel en inglés), sardinas, atún (fresco o enlatado)

Aceites de cocina: Oliva, canola, semilla de uva

Bebidas: Té verde y negro

Vegetales: Crucíferos coliflor, brócoli, repollo, col berza (kale), coles de Bruselas, berros

Frutas: Frutas de diferentes colores, como las cerezas, uvas, melones, ciruelas, moras negras, moras rojas, granadas, arándanos, frutas cítricas (por ej., las naranjas)

Nueces: Las nueces como las almendras y las nueces de castilla (nuez de nogal o nuez mariposa)

Las frutas y verduras como los arándanos azules, las manzanas y los vegetales de hojas verdes tienen un alto contenido de antioxidantes naturales (polifenoles) – compuestos protectores que se encuentran en las plantas.

Los estudios también han asociado las nueces con marcadores reducidos de inflamación y menor riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes. El café, el cual contiene polifenoles y otros compuestos antiinflamatorios, también puede proteger contra la inflamación. Pero se recomienda moderación. En exceso, el café, y más particularmente, la cafeína, puede causar problemas.

Para reducir los niveles de inflamación, tenga como meta el consumo de una dieta saludable en general. Si está buscando un plan de alimentación que pueda usar como ejemplo, considere la dieta mediterránea, que es alta en frutas, verduras, nueces, granos integrales, pescado, y aceites saludables.

Además de reducir la inflamación, una dieta más natural y menos procesada puede tener efectos notables en su salud física y emocional, como mejorar su función cognitiva y su salud mental, y reducir su riesgo de otras enfermedades crónicas.

Fuentes:

American Cancer Society, 2022. Eating Well After Treatment

American Cancer Society, 2022. Benefits of Good Nutrition During Cancer Treatment

Susan G. Komen, 2023. Healthy Lifestyles for People Who’ve Had Breast Cancer